LA MENTE EN LA CARRERA

LA MENTE EN LA CARRERA

22 April 2019

Autor: Alberto Escofet

 

Al correr siempre estamos inmersos en una batalla mental. Desde motivarnos para salir a entrenar hasta llevarnos al límite cuando nos encontramos en un momento difícil durante una competencia; tu capacidad mental siempre tendrá un papel principal. 

Se dice que correr es 90 por ciento mental y 10 por ciento físico, por ello al momento de terminar un maratón ya estamos planeando el siguiente, ya que es más fácil decir qué hacer.

La psicología de carrera ha sido debatida por mucho tiempo y seguramente quienes son corredores tendrán diferentes puntos de vista. Sin importar que en la última carrera hayamos tenido un gran desempeño o llegáramos a la meta casi sin poder caminar, la mente habrá jugado su papel. Mientras el cuerpo sea físicamente capaz de tener un rendimiento a cierto nivel, recordar que mentalmente podemos llevarnos más allá de lo que creemos, será la clave para tener éxito.

En muchos sentidos, el debate mental más importante que tendremos será si salimos o no a correr. Y no es por el hecho de que no seamos capaces de correr, es más bien, si somos lo suficientemente "fuertes" mentalmente para hacernos salir a correr.

Aquí no termina todo, cuando empezamos a competir y cansarnos en carreras debemos sacarnos adelante por medio de esa Fuerza Mental. Nos damos cuenta que muchas veces somos capaces de continuar corriendo o incluso correr más rápido, solo debes empujarte a hacerlo. Claro que una cosa es decirlo y otra es ponerlo en acción.

Tener metas de tiempo o lugares en podio puede ayudarnos a lograr estos objetivos, ya que cada carrera dentro del entrenamiento nos acerca a esas metas y “saltarnos” esas carreras se vuelve más difícil si realmente queremos alcanzarlas. Es importante que al planear nuestro entrenamiento seamos inteligentes en las metas que nos planteamos y que sean alcanzables, para ello existen cinco puntos que nos podrán ayudar:

ESPECÍFICO – Nuestra meta debe ser específica, lo que significa que debemos identificar exactamente que es lo que queremos mejorar para asegurarnos de alcanzarla.

MEDIBLE – Debemos asegurarnos de poder medir nuestro éxito; esto va desde correr cierto número de veces a la semana o lograr un tiempo en una serie de pista.

AJUSTABLE – Si algo pasa durante el entrenamiento, como una lesión o un viaje de trabajo debemos ser capaces de adaptarnos y nuestro entrenamiento debe prever esto.

REALISTA – Nuestra meta debe ser alcanzable, nadie ha corrido el maratón en menos de dos horas todavía, así que no nos imaginemos ser el primero. Tampoco se trata de que el reto sea muy fácil, el desafío debe poder convertirse en un éxito.

TIEMPO – Para asegurarnos de que llegaremos a la meta que nos propusimos necesitamos de tiempo para prepararnos, así que si nuestra meta es un maratón, busquemos uno que nos permita el tiempo para completar de manera satisfactoria el programa de entrenamiento.